3. Casa del Reloj.

Continuando nuestro recorrido, dejando atrás la iglesia y la plaza, torcemos a la derecha en la calle La Virgen. Continuamos hasta dar con una calle empedrada, de la que subiremos el pequeño tramo que nos separa de la calle Sebastiana Espino Sánchez, donde, un poco a nuestra izquierda, encontramos la Casa del Reloj.

En este pequeño cuarto, propiedad de la Heredad Acequia Real de Aguatona Ingenio, se encuentra el reloj por el cual se guiaban los labradores para saber cuándo del tocaban las dulas (turno para desviar el agua de la acequia a sus estanques). El primer reloj databa de 1864, y en 1922 fue sustituido por otro. Los regantes debían tener su reloj en hora con el de la Casa para controlar el caudal exacto que les correspondía, ya que la cantidad de agua a recibir se marcaba por el tiempo que llegaba a cada propiedad desde la red de acequias.

Aunque a día de hoy esta función informativa ha quedado obsoleta, el reloj sigue allí como testimonio de los usos y costumbres propios de la agricultura antes de la llegada de la era tecnológica y sus sofisticados y cómodos aparatos electrónicos.  Como dato anecdótico, cabe señalar que, pese a todo, el proceso de cortar el cauce de la acequia para desviar el agua a los estanques sigue siendo una labor que los labradores realizan manualmente.

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