5. Parque Néstor Álamo. Molino Antoñico Bordón. Palmera de Paquesito.

Siguiendo el curso de la acequia y la calle adoquinada, llegamos a una verja negra de hierro. Cruzando la puerta de la misma y bajando por la escalera que desciende zigzagueante entre los árboles, nos encontraremos en el parque Néstor Álamo.
El parque recibe su nombre de Néstor Álamo Hernández (1906–1994), un músico, periodista y escritor grancanario nacido en Guía y que está considerado uno de los máximos exponentes de la música y la cultura popular canaria.

Lo primero que nos encontramos será otro molino de agua, a nuestra derecha: el Molino de Antoñico Bordón. En este molino sí que son claramente visibles la rueda y las palas, gracias a una cavidad enrejada.
Junto a nosotros veremos un pequeño barranco, apenas un canal, conocido como barranquillo del Culo Pesao. Más allá de éste, se alza una enorme palmera canaria. Es la Palmera de Paquesito, una de las de mayor altura de Gran Canaria con más de 40 metros separando la copa del suelo. En 2001, recibió de la Caja Insular un galardón a la mejor palmera canaria conservada. Y es que además de alta es, como cabría deducir, extraordinariamente longeva, oscilando su edad entre los 500 y los 600 años.
El origen del nombre de la palmera “Paquesito” deriva de un nombre propio, personaje que la cuidaba día a día, ya que Paquesito era arrendador de un trozo de tierra en el Barranco, incluyéndose la popular palmera.

En este parque se dan cita a diario los jóvenes del pueblo, ya que es un lugar tranquilo y con mucho espacio que brinda a sus visitantes la oportunidad de pasar un rato agradable y relajado.
Además de todo esto, ha sido elegido en varias ocasiones como escenario de algunas de las actuaciones y/o actividades del ya mencionado Festival Internacional de Folklore Muestra Solidaria de los Pueblos de la Villa de Ingenio.

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